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La vida era malísima en la Cuarta República

Esta mañana me desperté a golpe de nueve Con una hambruna terrible y un dolor de cabeza insoportable, producto, este último de unos palos sin pasapalos donde Darío, en compañía del compa Aranguren. Estoy rueda libre, mi esposa anda de paseo con los niños para Los Teques, casa de una de sus hermanas. Abro la nevera con la esperanza de conseguir un juguito de naranja para ahogar este impertinente ratón, pero nada, la nevera está más pelada que sabana coriana. Debo, de inmediato ir al supermercado Continental a comprar algunas menudencias que me permitan subsistir hasta la llegada de Dalys y los muchachos. Salgo a la calle y observo algunos detalles curiosos, comienza a caer una lluviecita, de esas, moja pendejos, el carro tiene los vidrios bajados, lo que me indica que no fueron unos palos, sino una soberbia palazón, con razón, este ratón no es normal, además uno de los cauchos está espichado. Mal comienzo del día: ratón, hambre, nevera vacía y ahora esto. No tengo ni ánimo, ni fuerzas para acometer esta tarea. ¿Ahora qué hago, me pregunto? De pronto se me prende una lucecita. Hago una llamada al supermercado, me atiende Dinaura, una de las cajeras, gran amiga, por cierto mas adeca que el colega Briceño, le digo: Dinaura, por favor, mándame con Marcos lo siguiente: ½ kg de jamón, ½ de queso amarillo, una crema de leche, un queso filadelfia, un frasco de mayonesa kraff, uno de salsa de tomate y otro de mostaza, 1kg de queso blanco concha negra, ah y si tienen cerveza en latas me envían media docena. Ah por favor le dices a Marcos si puede pasar por la panadería y me trae media docena de pan sobado, me mandas también un litro de jugo de naranja sur del lago. Caramba, a buen ratón tienes profe, me contesta Dinaura. Ni te lo imaginas respondo y aprovecho para decirle que me anote esa cuenta que pago el quince. Lo aquí narrado ocurre en Trujillo, no en Caracas, ni en Maracaibo o Barquisimeto. Además debo decir que ni mi esposa, ni yo éramos unos potentados, éramos unos simples profesores de Liceo, Ah acerca de la fecha esto ocurría en la década de los ochenta, un año o año medio después del viernes negro. ES QUE LA VIDA ERA MALÍSIMA EN LA CUARTA REPUBLICA.

Familiares en este escrito: Dalys María Flores de Ruiz (esposa)

Orlando Antonio Ruiz Rojas · 24 de julio de 2017

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